Hace dos días hice algo que creí que no iba a hacer hasta estar desesperada por estar más linda. Bueno, la cuestión es que esa frase que repetí bastantes veces quedó atrás: "no me pienso teñir hasta tener canas".
Antes de irme de vacaciones con mis amigas había decidido teñirme y cortarme el flequillo antes de empezar la facultad, para estar renovada(?). La cuestión es que, afectada por la vuelta de las vacaciones, le pedí a mi mamá que llame a la peluquera (soy demasiado tímida para eso) y le pregunte cuando podía ir. Me desperté ese jueves y a las 2 horas ya estaba sentada en la peluquería eligiendo que color tendría mi pelo.
Ahora, ya teñida, no me arrepiento (que raro!). Me gusta como me quedó aunque no se note mucho todavía. Mi hermana que volvió hoy casi se pone a llorar, es una exagerada. Y mis amiga todavía no me vieron. Y aunque me dijeron que no lo hiciera, no les hice caso. No suelo seguir los consejos de los demás, jaja.
AH, el flequillo no me lo corté. Eso lo dejo para más adelante.
sábado, 30 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
5 comentarios:
esos cambios que una hace por una misma, sin importar lo que digan los de afuera, son geniales :)
te banco
beso!
jajajaja, bueno.. tampoco me puse a llorar tonta. Te amo, y te quedo feo :) jaja (mentira :P)
Camo
Lo importante es que a vos te guste, y te sientas cómoda con ello.
Tal cual! Me siento muy cómoda y todavia no me arrepenti, que es lo mas importante, jaja. Un beso y gracias por leerme.
Pero de qué color te teñiste?? Me quedé intrigada. Y hacete el flequillo, los flequillos son lindos!! :D Besos.
Publicar un comentario